La red… y a la espera
Es extraño este
momento, cuando tu vida ha llegado al ocaso. hoy soy es el resultado de las
experiencias de mi vida, en mi evaluación de los triunfos y fracasos, mi cuenta
es adversa, fui programado para ser un hombre feliz, sin embargo la vida me
lleno de tentaciones y lamentablemente toque aquello que me lleno de un efímero
placer, todo eso termino y hoy me encuentro solo, arrastrando un gran número de
vivencias pasadas, recuerdos maravillosos, solo me queda eso, cuando hace muchos
años atrás, era un hombre feliz, vaya, y hoy debo seguir adelante, enfrentando
mi realidad, aprendiendo a disfrutar mi espacio, mi tiempo y mi refugio.
Dándome la oportunidad de soñar, de conocer gente, establecer contacto con
mujeres que no conozco, bellas e inteligentes, pero me encuentro en el balcón
de mis emociones, es raro decir esto pero, cada día lleno mis alforjas de
esperanza, por la red me he enamorado una o dos veces quizá, algo absurdo a mi
tiempo y a mi edad, lo he disfrutado, hace poco una chica de origen ingles me
confesó; armando contigo me siento confundida, me gustaría estar cerca de ti
pero me das miedo, un bello ser, viviendo
a muchos miles de km de distancia, del otro lado del mundo, cerca de mar del
norte, y yo, como todo un caballero poniendo en oferta mis sentimientos, sigo
experimentando mi soledad. Con mi lap por las noches me transporto a un mundo
mágico, es increíble la capacidad que tengo de atraer a seres. Quizá reales o
inexistentes, Aprovecho mi tiempo para buscar a mis estrellas, ya no en el
cielo o el infinito, sino por la red. Sigo a la espera, ya no con el revólver
amartillado en espera de mi enemigo o rival, solo hoy con una sonrisa espero a
la mujer de mis sueños, probablemente eso, solo sea un sueño, o un mito, sin
embargo así permaneceré atento a su llegada. Mi esperanza de vida cada día se
acorta mas, me mantendré alerta, sobrio y en espera de alguna señal, y si llega
una señal equivocada también la disfrutare, hoy estoy dispuesto a vivirla, ya
no hay muchas opciones, la oferta está a la baja, mis únicas compañeras son mi
lap top y las palomas de mi vecindario, que acuden a posarse en mi balcón, con
una belleza inaudita, vuelven a emprender el vuelo y se alejan, al paso del
tiempo he aprendido a disfrutarlo. Sigo trabajando en lo que sé hacer, vender
propiedades y salvar vidas, tengo más de 30 años atendiendo a mis pacientes en
la consulta, me llena de satisfacción trabajar con mi gente, en especial mis
pacientitos pediátricos, es una experiencia única, he vuelto a desarrollar mi
capacidad para atenderlos y curarlos, después de un tiempo que estuve haciendo
una tregua, hoy esto es de lo mejor que me ha pasado en la vida. Además de ser
padre. Y algún día también espero llegar a ser abuelo, el tiempo me acompaña, ahora
es mi compañero, aquel que algún día me acecho, se acerco sigiloso a mi vida y
por fin sin ninguna oposición o remordimiento. Ese, si, el tiempo me atrapo. Hoy me he convertido en
un hombre sabio, ya no miento y disfruto hasta lo días malos, sin faltar los
sinsabores o la falta de ánimo. Ni de soslayo recuerdo los días nublados, he
decidido ser feliz, algún día estuve en el fondo del pozo, atrapado si saber
cómo salir de allí, cruzo por mi mente el homicidio y el suicidio, y después de
esos días, tuve otros… peores, Pero todo quedo atrás, los sinsabores me han
hecho cada día más fuerte, con la
dureza que aprendí en mis batallas, al enfrentar los errores de mi vida, que
pague muy caros, recuerdo cuando alguna vez alguien dijo, ¡quien no esté en medio del fuego no está
en su puesto¡¡¡, muchas veces me aleje de mi puesto, jamás sufrí una herida
mortal, pero si muchas en el alma, vivo con mis cicatrices, ya duelen menos, cada
día, pero no sin olvidar las pruebas que tuve que aprender y salvar. Hoy esas pruebas
las recuerdo con mucho cariño, con el mismo con el que respeto mi vida. El 2009 cerca de la navidad no salí de mi casa hasta
que transcurrió ese evento, me mantuve en mi refugio y mis cuatro paredes,
decidí estar solo y ahí conocí a los fantasmas de mi navidad, donde celebramos
una gran tertulia, y amanecí con ellos
hasta llegar el amanecer, vaya una forma de conocer la parte oscura de mi ser.
Cuando la buena suerte y el amor se alejaron, he aprendido a disfrutar cada
momento de mi vida, escudriñarlo para saborear hasta su último aliento. Casi lo
he logrado sin faltar a mi memoria el recuerdo de aquellas mujeres que
iluminaron mi vida, ya casi he olvidado el dolor, ya no recurre a mí la
tristeza, cada día las cosas las veo mejor. Al quedarme solo ya casi no la
recuerdo y pido a su dios la cuide y sea feliz, como lo deseo para mi hija, que
pido a dios a diario la proteja, todo ese dolor se extinguió, el rencor es solo
un pasaje irreal, con mi nueva actitud me he sentido invencible. Como cuando
era joven y me jugaba la vida en un volado. Viviendo mucho tiempo al filo de la
navaja, aprendí casi de todo, mis excesos fueron mis compañeros inseparables,
hasta que un día la suerte me abandono, el dinero se alejo, mi felicidad sufrió
un quebranto pasajero, perdí a mis mejores amigos, algunos se perdieron en el
camino, y los otros, decidieron
engañarme y traicionarme, a ellos que dios los perdone, yo sigo a la espera de
cobrarles la factura a quienes aún quedan en pie, Mantengo la sonrisa y el
entusiasmo, esperando la llegada de la mujer de mis sueños.
Mientras eso sucede
seguire transitando en la parte solida de mi vida, comprendo que el tiempo se
agota, aun me siento fuerte, pero ya mucho menos joven, mis fuerzas
languidecen, mi enfermedad tal vez buscando una salida eficaz a mis malestares,
jamás dejare de acudir a mis compromisos y el ultimo siempre lo tendre
presente, mi efímera fortaleza la mantendré con una sonrisa, nada escapara a mi
atención, mis decisiones buscaran solo la verdad, y aceptare con humildad mis fracasos, todo lo
mantendré sencillo, y mis recuerdos me acompañaran siempre.
Massimo topol