sábado, 18 de febrero de 2012



La red…  y a la espera

Es extraño este momento, cuando tu vida ha llegado al ocaso. hoy soy es el resultado de las experiencias de mi vida, en mi evaluación de los triunfos y fracasos, mi cuenta es adversa, fui programado para ser un hombre feliz, sin embargo la vida me lleno de tentaciones y lamentablemente toque aquello que me lleno de un efímero placer, todo eso termino y hoy me encuentro solo, arrastrando un gran número de vivencias pasadas, recuerdos maravillosos, solo me queda eso, cuando hace muchos años atrás, era un hombre feliz, vaya, y hoy debo seguir adelante, enfrentando mi realidad, aprendiendo a disfrutar mi espacio, mi tiempo y mi refugio. Dándome la oportunidad de soñar, de conocer gente, establecer contacto con mujeres que no conozco, bellas e inteligentes, pero me encuentro en el balcón de mis emociones, es raro decir esto pero, cada día lleno mis alforjas de esperanza, por la red me he enamorado una o dos veces quizá, algo absurdo a mi tiempo y a mi edad, lo he disfrutado, hace poco una chica de origen ingles me confesó; armando contigo me siento confundida, me gustaría estar cerca de ti pero me das miedo, un bello ser,  viviendo a muchos miles de km de distancia, del otro lado del mundo, cerca de mar del norte, y yo, como todo un caballero poniendo en oferta mis sentimientos, sigo experimentando mi soledad. Con mi lap por las noches me transporto a un mundo mágico, es increíble la capacidad que tengo de atraer a seres. Quizá reales o inexistentes, Aprovecho mi tiempo para buscar a mis estrellas, ya no en el cielo o el infinito, sino por la red. Sigo a la espera, ya no con el revólver amartillado en espera de mi enemigo o rival, solo hoy con una sonrisa espero a la mujer de mis sueños, probablemente eso, solo sea un sueño, o un mito, sin embargo así permaneceré atento a su llegada. Mi esperanza de vida cada día se acorta mas, me mantendré alerta, sobrio y en espera de alguna señal, y si llega una señal equivocada también la disfrutare, hoy estoy dispuesto a vivirla, ya no hay muchas opciones, la oferta está a la baja, mis únicas compañeras son mi lap top y las palomas de mi vecindario, que acuden a posarse en mi balcón, con una belleza inaudita, vuelven a emprender el vuelo y se alejan, al paso del tiempo he aprendido a disfrutarlo. Sigo trabajando en lo que sé hacer, vender propiedades y salvar vidas, tengo más de 30 años atendiendo a mis pacientes en la consulta, me llena de satisfacción trabajar con mi gente, en especial mis pacientitos pediátricos, es una experiencia única, he vuelto a desarrollar mi capacidad para atenderlos y curarlos, después de un tiempo que estuve haciendo una tregua, hoy esto es de lo mejor que me ha pasado en la vida. Además de ser padre. Y algún día también espero llegar a ser abuelo, el tiempo me acompaña, ahora es mi compañero, aquel que algún día me acecho, se acerco sigiloso a mi vida y por fin sin ninguna oposición o remordimiento. Ese, si,  el tiempo me atrapo. Hoy me he convertido en un hombre sabio, ya no miento y disfruto hasta lo días malos, sin faltar los sinsabores o la falta de ánimo. Ni de soslayo recuerdo los días nublados, he decidido ser feliz, algún día estuve en el fondo del pozo, atrapado si saber cómo salir de allí, cruzo por mi mente el homicidio y el suicidio, y después de esos días, tuve otros… peores, Pero todo quedo atrás, los sinsabores me han hecho cada día más fuerte, con la dureza que aprendí en mis batallas, al enfrentar los errores de mi vida, que pague muy caros, recuerdo cuando alguna vez alguien dijo, ¡quien no esté en medio del fuego no está en su puesto¡¡¡, muchas veces me aleje de mi puesto, jamás sufrí una herida mortal, pero si muchas en el alma, vivo con mis cicatrices, ya duelen menos, cada día, pero no sin olvidar las pruebas que tuve que aprender y salvar. Hoy esas pruebas las recuerdo con mucho cariño, con el mismo con el que respeto mi vida. El  2009 cerca de la navidad no salí de mi casa hasta que transcurrió ese evento, me mantuve en mi refugio y mis cuatro paredes, decidí estar solo y ahí conocí a los fantasmas de mi navidad, donde celebramos una gran tertulia,  y amanecí con ellos hasta llegar el amanecer, vaya una forma de conocer la parte oscura de mi ser. Cuando la buena suerte y el amor se alejaron, he aprendido a disfrutar cada momento de mi vida, escudriñarlo para saborear hasta su último aliento. Casi lo he logrado sin faltar a mi memoria el recuerdo de aquellas mujeres que iluminaron mi vida, ya casi he olvidado el dolor, ya no recurre a mí la tristeza, cada día las cosas las veo mejor. Al quedarme solo ya casi no la recuerdo y pido a su dios la cuide y sea feliz, como lo deseo para mi hija, que pido a dios a diario la proteja, todo ese dolor se extinguió, el rencor es solo un pasaje irreal, con mi nueva actitud me he sentido invencible. Como cuando era joven y me jugaba la vida en un volado. Viviendo mucho tiempo al filo de la navaja, aprendí casi de todo, mis excesos fueron mis compañeros inseparables, hasta que un día la suerte me abandono, el dinero se alejo, mi felicidad sufrió un quebranto pasajero, perdí a mis mejores amigos, algunos se perdieron en el camino, y los otros,  decidieron engañarme y traicionarme, a ellos que dios los perdone, yo sigo a la espera de cobrarles la factura a quienes aún quedan en pie, Mantengo la sonrisa y el entusiasmo, esperando la llegada de la mujer de mis sueños.

Mientras eso sucede seguire transitando en la parte solida de mi vida, comprendo que el tiempo se agota, aun me siento fuerte, pero ya mucho menos joven, mis fuerzas languidecen, mi enfermedad tal vez buscando una salida eficaz a mis malestares, jamás dejare de acudir a mis compromisos y el ultimo siempre lo tendre presente, mi efímera fortaleza la mantendré con una sonrisa, nada escapara a mi atención, mis decisiones buscaran solo la verdad,  y aceptare con humildad mis fracasos, todo lo mantendré sencillo, y mis recuerdos me acompañaran siempre.





Massimo topol

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