Solo eres el tripulante de un barco a la deriva buscando trabajosamente un puerto seguro donde llegar.
Donde arriar las velas, y buscar el descanso de tu vertiginoso viaje, dejando atrás esa gran tempestad, que rompío el mástil principal y estuviste a punto de naufragar.
Mantente firme, busca y fija el rumbo, sin dejar de mirar al horizonte, imprime la velocidad necesaria para llegar a tu destino, sin prisa ni sobresaltos, el mar tranquilo y la brisa fresca y reconfortante.
Navega firme y digno, sin nada que perturbe tus pensamientos,
Sube al puente y mira nuevamente el horizonte, vigila los amarres de tus velas y de tu vida, y pide a tu dios la fuerza necesaria para llegar al fin.
En este último viaje has vivido la mas terrible experiencia, que doblo tu alma y tu espíritu.
Mantente firme, sigue el rumbo, limpia la cubierta así como tu vida, aleja tus malos recuerdos.
Ella, tu compañera de viaje, tu cómplice, tu amante, el icono de tu vida, decido abandonar el barco, buscando aguas mas tranquilas que la llenaron de gozo y placer en brazos de otros hombres.
Te arrojo de su vida, su desprecio hacia ti fue tan grande como su infamia.
Prepara tu arribo, estas a punto de llegar, el puerto te espera, compra provisiones y repara todos los males.
Hoy ya estas solo.
Solo, con la dignidad que se le otorga al buen perdedor.
Solo, con la buenaventura de quienes te quieren.
Cambia tus recuerdos por proyectos, tu dolor por trabajo, y tu desaliento por coraje.
Vuelve al mar.
Tu barco y tripulación seguro estarán listos.
Tu mástil nuevo, viril y arrogante.
Planea en tu camarote tu nueva travesía, sin rencor ni resentimientos.
Sin compañera ni polizontes.
Solo, y con la férrea determinación de estar en paz y la fortaleza necesaria para enfrentar cualquier tempestad.
Solo un último consejo amigo.
No desistas.
No voltees hacia atrás.
Busca la fuerza, el honor y el valor.
Persigue tu estrella.
Y mantén el rumbo firme
Buen viaje armando…
Mássimo Topol


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